Dueños de nuestro destino...prisioneros de nuestro pasado.

martes, 26 de octubre de 2010



Podrías cojer un ferry...e ir a buscarle.
Podrías correr a sus brazos y fundiros en un tierno abrazo...


Olvidando rencores, malos ratos...sólo vosotros dos,
sin el mundo.


Porque el mundo es relativo.
El mundo puede y no puede.
Todo depende de ti.
De él.



Dices que en ese momento todo gira a tu alrededor.
No olvides que no eres tu la que gira alrededor de todo...
no te marées!!

...


Pero tristemente lo haces...giras y giras y giras, dando vueltas sobre todos,
sobre todo...

Y poco a poco te separas de ti, de tu cuerpo, de tus emociones, de tu vida, de...de él.
Al igual que la sangre se centrifuga,
para separar la parte de su todo.


En una de esas vueltas te paras en seco,
y miras a tu alrededor.


No has cogido ese ferry...
no has corrido a sus brazos...
no os habéis fundido en un tierno abrazo...



Te sientas. Tarde.

Te tocas la cabeza. Muy tarde.

Piensas en frío. Demasiado tarde.



Ya hace mucho tiempo que caducó el billete. Él ya no está.
Deseas morirte en ese mismo momento.
Gritas al cielo lo injusto que es contigo, con él.

Un día, un sólo día más a su lado...




Despierta.

¿Qué?

¡Despierta!


Mira a tu lado.


Dormido en un profundo sueño, lo tienes a un centímetro de tí.
Tranquilo.
Soñando.


Al final frenaste las vueltas de un golpe,
parándo en seco,
movilizando el alma,
dándole sentimientos a tu corazón,
e ibuprofeno a tu cabeza...



Al final cogiste ese ferry...
al final corriste a sus brazos...
al final os fundisteis en un tierno abrazo...



Y nunca más volverás a despertar...




Psdt: Mi guiñico va destinado a todas aquellas personas que por dar demasiadas vueltas a las cosas pierden lo que realmente importa...él...(y este guiñico tb va para tí :)






Pro-lo-go :)

sábado, 9 de octubre de 2010


Era sólo una sala.


Una gran sala.


No obstante, en su interior contenía tal cantidad de vida que nos sería imposible describirla con palabras.

Cuatro paredes bancas, con sus respectivas líneas azules y rosas.
Pilares, ventanas, lámparas...Toda una obra arquitectónica de principios del siglo XXI...
Una sala, en principio, totalmente deshumanizada y humanizada a la vez, por pequeños renacuajos de unas horas de vida.

Distinta a todas las demás.


Seres inocentes, sin personalidad destacada.
Unos más llorones, otros menos.
Unos con más pelo, otros con calvaso totalmente calvos.
Los más con un hambre atroz. Unos pocos que no abren el pico.


Una enfermera pasa por una ventana de cristales enorme, situada en una de esas paredes blancas y rosas.
Observa a los pequeños y decide no pasar. Todo está en calma. No hay nada que hacer allí dentro hasta las 3 y media, hora en la que más de uno despertará de su vigilia y comenzará a llorar desconsoladamente. ¿Todo para qué?

Para recibir un pequeño biberón, con una pequeña y engañadora tetina, y que la leche caliente calme su insaciable hambre.

La misma enfermera que repasa con la mirada cuna por cuna, piensa melancólica...
"¿Qué será de cada uno de ellos? ¿Bomberos? ¿Anestesistas? ¿Drogadictos? ¿Enfermeras? ¿Escayolistas? ¿Políticos? ¿Alcohólicos?".
Cada uno en sus respectivas cunitas. Tranquilos. Durmiendo.
No son conscientes del dolor que se les vendrá encima. De la humillación. De los momentos difíciles...

Tan pequeños con su inocente cabecita...
¿Quién no querría ser como ellos?"




Blog contents © ...las cebras no tienen úlceras!! 2010. Blogger Theme by Nymphont.